miércoles, 19 de octubre de 2016

"El Novato"

Con motivo del título obtenido el sábado pasado, hay todo tipo de expresiones de festejo, júbilo, agradecimientos y demás. Entre una de esas tantas manifestaciones de alegría y emoción me llegó un excelente cuento que escribió Pablo Moller (Camada 61) y que me autorizó a compartir con todos Uds. Estoy seguro que todos lo disfrutarán de la misma manera que lo hice yo.
El Novato.
Llegó a la redacción de su nuevo trabajo, le presentaron a su  jefe, este le espeto, “cubrite la final entre los de Pino y los del Elefante… bienvenido nene”.
Se dio vuelta para ver si le hablaba a él pero, demasiado tarde todos estaban sumergidos en el ritmo de viernes en la redacción.
Se preguntaba porque había terminado en Deportes cuando él estudiaba para crítico literario.
Se sentó, y comenzó a buscar, encontró un lavadero de Autos “2 pinos”, un bowling ”10 pinos” y 2 salas de cine donde proyectaban Dumbo. Desanimado busco a alguien q le tirara una pista, el cadete parecía bastante despierto, “flaco que final se juega este finde?” ..”La de rugby en la catedral”.
No tenía ni idea que la iglesia tuviera una cancha de rugby y menos en la catedral.
El viejito de enfrente tenia pinta de saber, “perdón si te digo rugby, Catedral, que me contestas”… “la cancha de las Cebras!!!!”  le contesto socarronamente viéndolo perdido, “no, joda, es la cancha de CASI…” sonó el teléfono y el viejito se metió en una conversación .
“Calmate” pensó el novato, tratando de terminar la frase del viejito “la cancha de casi todos? de casi nadie?” , agradeció la existencia de los buscadores y tipeando  “cebras, catedral y rugby” encontró lo que buscaba.
Belgrano Athletic Club vs Hindú Club, se anunciaba pero nada de Pinos vs Elefantes, será un preliminar? se preguntó. Agendo la dirección y apunto el horario.
Se levantó temprano el sábado vio que diluviaba y pensó “nah voy más tarde, el preliminar terminara a las 18, me voy para estar 17:30  y entrevisto alguno de los de Pino y algunos del Elefante”.
Mientras se cambiaba el equipo para lluvia, por uno más veraniego, se le ocurrió poner la TV “está todo listo para que los de Virrey del Pino y los del Elefante diriman este duelo; si señores Belgrano – Hindú  por ESP…”
“Que boludo , que boludo” gritaba mientras manejaba por Libertador   
No entendía nada, la cancha estaba llena, la cancha… no el estadio, todos aplaudían, jugadores con colores muy parecidos se abrazaban y se felicitaban.
Agarro al primero que paso y le pregunto “quien gano?”, “el marrón, querido” se le helo la sangre “la puta me equivoque de estadio” pensó.
Estaba por ponerse a llorar cuando vio gente con chalecos de prensa, se arrimó y poniendo cara de entendido, “a quien te parce que entreviste del marrón”, “ mira es histórico para ellos, Belgrano no salía campeón desde los 60 , sabes lo que va a ser Virrey del Pino hoy..que bárbaro los marrones” le cayó la ficha.
“Uf” estaba en el lugar correcto, “y mira entrevistate a”  y le tiro una lista de apellidos  nombres y apodos.
Agarro al primero que paso casi llorando y ,relojeando sus notas,le tiro un apodo de animal  “cuál de ellos?” , pensó rápido y dijo “ no paso al siguiente, perdón”  y tiro un apellido “pero el abuelo el padre los hijos los nietos, cuál de todos?”
Hay más de uno? Se preguntó, luego vino el apellido que seguía “cuál?”  “más de 6?”.
Ya derrotado y sin fuerzas, solo con sus estudios para crítico literario, sentado en una tribuna vacíay observo con detenimiento  la escena poco habitual y escribió:
“El partido podrán verlo por TV, acá en la cancha de un club se enfrentaron otros 2 durante 80 minutos, luego de los cuales se acabó el enfrentamiento dando lugar a una fiesta”.
“Una fiesta donde no se festeja solo el hecho en sí, sino el camino que se ha recorrido; lloran y ríen al mismo tiempo  por los logros, por los sinsabores, por lo que ya no están, por los que están, por los que vendrán, por las buenas por las malas, los ahoga la felicidad, dicen que cuando uno se está ahogando le pasa la vida por delante…están festejando eso la vida de su Club”.
“La crónica dirá que uno de ellos fue superior y se consagro campeón, y también la crónica hablara de apellidos, nombres y apodos; la Historia dirá un día la familia belgranense,  los de Virrey del Pino volvieron a la gloria:  Salud Belgrano … Salud marrones!!!”
Cuando volvía por la panamericana se cruzó con una grúa que llevaba un elefante, sonrió."
Pablo Moller